UN CAMBIO DE PERSPECTIVA / CHANGING PERSPECTIVES

Ahora, con SHOP STYLE MANNERS (segunda mano, saldos y vintage) y VERDE PERMUTA , además delas noticias y links que he publicado en las redes sociales acerca de movimientos, personas, marcas e ideas referentes al consumo de moda sustentable, reciclaje de prendas, “slow-fashion”, entre otros, me han estado preguntando qué me pasó. / Now, with SHOP STYLE MANNERS (second hand, clearance and vintage), VERDE PERMUTA, and the news and links that I´ve been publishing in social media about movements, people, brands and ideas regarding the consumption of sustainable fashion, cloth recycling, “slow-fashion”, among others, I´ve been questioned what happened to me. Continue reading “UN CAMBIO DE PERSPECTIVA / CHANGING PERSPECTIVES”

Sewing tools
Image via Wikipedia

La alta costura comenzó a perder parte de su poder en la década de 1940. La Europa de la posguerra deseaba recuperar aquél sentido del estilo femenino que se había perdido en las sombras de las fábricas de municiones y el Ejército de la Mujer. Cuando en 1947 se vió nacer el “New Look” de Dior, la gente lo quería. Algunas grandes tiendas departamentales tenían el derecho de recrear diseños elaborados por la alta costura para venderlos a precios altos, pero Gran Bretaña, al menos, estaba todavía racionando la ropa, y pocas mujeres en toda Europa tenía los fondos para comprar ropa nueva. La actitud de lograr cualquier cosa que se vivió durante los ocho años anteriores, había enseñado a las mujeres que no había nada fuera de su alcance. Los patrones (moldes) de Vogue, que han estado disponibles desde 1899, y que vieron su primera oleada de éxito durante la Segunda Guerra Mundial, eran arrebatados con entusiasmo por aquellas damas desesperadas por recrear el “New Look” con un presupuesto bajo. Creatividad e individualidad eran las palabras de moda del día – ¿De qué otra manera se iban a crear esos vestidos “perfectos” dentro de las limitaciones de los pocos tejidos y nociones de la nueva silueta que habían disponibles?- / Haute couture began to lose some of its power in the late 1940s, when a post-war Europe, determined to regain a sense of feminine style lost to munitions factories and the Women’s Land Army, saw Dior’s 1947 New Look and decided that they wanted a piece of it. A few department stores had rights to recreate the designs, but Britain, at least, was still entrenched in clothes rationing, and few women across Europe had the funds for new clothes. The achieve-anything attitude of the previous eight years had taught women that nothing was out of their reach. Vogue patterns, which had been available since 1899 and seen their first surge of success during World War 1, were eagerly snatched up by those desperate to recreate the New Look on a budget. Creativity and individuality were the buzzwords of the day – how else were we to create that perfect dress within the constraints of the limited fabrics and notions of the new silhouette available?

En los últimos 30 años, hemos perpetuado un marcado descenso de aquellos (as) que saben realmente cómo cortar patrones y confeccionar vestidos, o incluso simplemente embellecer o modificar ropa existente. Tengo el recuerdo de mi abuela materna como una de esas mujeres que podían pasar horas frente a una máquina de coser inventando originales transformaciones para sus vestidos. Me cuenta mi mamá que ella siempre decía que si un vestido ya le quedaba grande o chico, no tenía por qué deshacerse de tan buena tela. Acto seguido: ¡dirigirse a la máquina de coser! Algunos de sus vestidos sobrevivieron a su partida. Dos los tengo yo. / In the past 30 years, we have evidently perpetuated a decrease in those who actually know how to cut patterns and make dresses, or even simply embellish or alter existing clothes. I have the memory of my maternal grandmother as one of those women who could spend hours in front of a sewing machine inventing original transformations for her clothing. My mom tells me she always said that if a dress was too big or turned too small for her, she had no reason to get rid of such a good fabric. Next step, she was with the sewing machine! Some of her clothes survived her departure. I have two. 

 

Fashion design class, 1948

Hoy en día la “moda rápida” ha florecido, obligando a los sastres y modistas de negocios antes más concurridos, a dedicar su trabajo a meras composturas, y a las grandes cadenas a traernos prendas robot en todos los tamaños y colores, pero si queremos algo individual y de una calidad decente y en forma, nuestras pocas opciones son las boutiques de firma o las de alta costura, inclusive una modista renombrada, pero en los tres casos habrá que despilfarrar una buena suma de dinero. Lo que yo propongo es que hagamos como aquellas señoritas y señoras de la posguerra y empecemos a ser mas concientes y proactivas. No estoy tratando de decir que debemos dejar de visitar a las famosas hermanitas Inditex, ni de caer en los encantos que H&M nos puede ofrecer a tan atractivo precio (aunque yo sí lo haré), lo que digo es que sí podemos reciclar nuestra ropa y bajarle un poco al consumismo. Optar por lo vintage y lo de segunda mano es otra buena forma de re-utilizar. / Today’s “fast fashion” has flourished, forcing the tailors and seamstresse´s busiest businesses before, to dedicate their work to simple repairs, and has opened the way to the big chains to bring us robot clothing in all sizes and colors, but if we want something individual and of decent quality and fit, our options are few: signature boutiques or high fashion, including a renowned fashion designer, but in all three cases we would have to be wasting a lot of money. What I propose is that we, as those young ladies and ladies of the war, start being more aware and proactive. I’m not trying to say that we should stop visiting the famous Inditex sisters, or not fall into the charm of what  H&M can offer us for a very attractive price (I will, though), What I’m saying is that we can recycle our clothes and turn down a bit the consumerism. Opt for the vintage and second-hand is another good way to re-use.

En éstos tiempos no hemos necesitado racionarnos el vestido debido a la escacés que ha dejado una guerra, pero creo que esta vez la escacés está asegurada para el futuro de este planeta si seguimos consumiendo (apoyando a la producción masiva) objetos de mediana calidad que acabarán siendo basura más temprano que tarde. Todo radica en tratar de alargar la vida de nuestras cosas, cuidarlas y ser creativos. Aqui en el blog, estaré poniendo ideas sobre cómo hacerlo, y links de gente que lo hace (por si aquello de las manualidades, costuritas y artesanías no es lo tuyo, puedas mandarlo transformar, limpiar o adoptar). ¿Y tu, ya haces algo al respecto? / In these times we have not rationed clothing due to the scarcity remaints of war, but I think this time the scarcity is assured for the future of this planet if we continue to consume (supporting mass production) all those medium quality items that will end up being away in the landfills sooner rather than later. Everything lies in trying to extend the life of our stuff, take care of things and be creative. Here in this blog, I will be putting ideas on how to do so, and links for people who do it (in case that the crafts and sewing are not your thing, you can send it to transform, clean or adopt). Are you doing something yet?